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Excerpta de la rueda informativa ofrecida por la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, Moscú, 13 de diciembre de 2018

El caso de María Bútina

 

Seguimos con atención el desarrollo de este caso. Señalamos que el trato con la ciudadana rusa por parte de las autoridades estadounidenses es inadmisible.

María Bútina, una mujer joven y representante de una verdadera sociedad civil, no hizo nada grave.

Creo que hasta una persona con la preparación especial no soportaría lo que las autoridades estadounidenses se permiten a hacer en relación con María Bútina.

Exigimos de nuevo de Washington a respetar sus derechos legítimos y liberarla de la cárcel lo más pronto posible.

Quisiera subrayar que el MAE de Rusia y la Embajada de Rusia en Washington prestan todo el apoyo necesario y la ayuda moral y psicológica a María Bútina en este momento tan complicado para ella.

 

Situación en Siria

 

Durante la última semana, la situación en Siria casi no ha cambiado. Continúan los esfuerzos complicados dirigidos a cumplir las disposiciones del Memorándum ruso-turco sobre Idlib del pasado 17 de septiembre cuyo objetivo final es eliminar la presencia terrorista de esta zona con las mínimas consecuencias negativas para la población civil.

En las regiones del país liberadas de los terroristas la vida se normaliza paulatinamente. Los esfuerzos para recuperar la economía destruida cobran fuerza. Una atención especial se presta a la creación de las condiciones para un regreso seguro, voluntario y sin discriminación de los refugiados y desplazados internos a sus hogares. Miles de sirios llegan del Líbano y Jordania casi diariamente. El número general de los que regresaron a partir del lanzamiento de la respectiva iniciativa rusa en julio pasado se aproxima a 60.000 personas.

Consideramos que nuestra ayuda a la reconstrucción social y económica de Siria es un elemento importante para fortalecer las relaciones bilaterales ruso-sirias. El 14 de diciembre, en Damasco se celebrará la 11ª reunión de la Comisión Intergubernamental Permanente Ruso-Siria para la Cooperación Económica y Comercial, Científica y Tecnológica. El presidente de la parte rusa de la Comisión, vicepresidente del Gobierno de Rusia, Yuri Borísov, encabeza a la delegación rusa que incluye a los representantes de los Ministerios y departamentos de los respectivos sectores. Se planea  celebrar varias reuniones al margen de este evento, en particular, con los dirigentes de Siria.

Continúan los contactos intensos dirigidos a contribuir al avance de arreglo político en Siria, la formación del Comité Constitucional y el inicio de su actividad en Ginebra a tenor de las decisiones aprobadas por el Congreso del Diálogo Nacional sirio en Sochi.

Lamentablemente, el fortalecimiento de las tendencias positivas en el desarrollo de los acontecimientos en Siria, ante todo, gracias a los esfuerzos de los países garantes del formato de Astaná – Rusia, Irán y Turquía no les gusta a todos. Observamos los intentos dirigidos a interceptar la iniciativa del formato de Astaná, hacer fracasar los acuerdos ruso-turcos para crear la zona desmilitarizada en Idlib y desestabilizar el vector de arreglo para conseguir los objetivos geopolíticos lejos de los deseos de los sirios.

Hemos tomado nota de una declaración hecha recientemente por el representante de la coalición encabezada por EEUU, Brett McGurk, sobre los avances de la operación antiterrorista en Siria, Según él, a pesar de que el Estado Islámico controla hoy tan sólo 1% del territorio sirio, la victoria definitiva está lejos todavía, porque los terroristas restantes supuestamente están bien preparados.

Consideramos que tales declaraciones buscan justificar la presencia militar arbitraria de EEUU en un 30% del territorio de Siria. Según nuestras estimaciones, esta presencia no sólo no contribuye a eliminar definitivamente a los terroristas en Siria sino obstaculiza a resolver esta tarea. Esto se refiere, en particular, a los intentos de EEUU de formar en las áreas al este del Éufrates un sistema cuasi estatal que calificamos como un factor desestabilizante que frena el arreglo político.

La política exterior rusa aplica todos los esfuerzos para acordar lo más pronto posible el envío del segundo convoy humanitario de la ONU al campamento de desplazados internos Rukban ubicado dentro del área exclusivo de 55 kilómetros alrededor de una base militar estadounidense desplegada de manera arbitraria en Al Tanf ocupado por EEUU. Es evidente la necesidad de suministrar las cargas humanitarias a las 50.000 personas que viven en el campamento en las condiciones muy complicadas. Es importante que esta vez la ayuda llegue a ellos sin que la apropien los terroristas, incluido el Estado Islámico. En caso contrario, esta misión humanitaria perderá su sentido. Partimos de que la parte estadounidense es responsable por observar esta condición y por garantizar la seguridad del personal de la ONU y del Comité Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja Árabe Siria que acompaña la carga. Debe presentar tales garantías que parezcan apropiadas a las agencias mencionadas y las autoridades oficiales de Siria que toman la decisión definitiva sobre la realización de la operación humanitaria en su territorio soberano.

 

Preparativos militares de Ucrania

 

En la rueda informativa anterior ya hablamos de los intensos preparativos de las Fuerzas Armadas de Ucrania (FAU) para las eventuales operaciones militares en Donbás. Lamentablemente, continúan llegando las noticias alarmantes de esta región. Según los datos que obran en nuestra disposición, en los próximos días Kíev planea llevar a cabo una provocación armada en la línea de separación con el objetivo de  organizar, aprovechándose de la ley marcial impuesta también en las provincias de Donetsk y Lugansk, una fulminante ofensiva en la dirección hacia Mariúpol para ocupar la costa del mar de Azov que limita con Rusia y está controlada por Donetsk. Se prevé que los objetivos tácticos se realicen por una concentrada agrupación militar. Las FAU han estado reforzándola con efectivos y municiones durante los últimos meses, lo cual, por cierto, reportó en reiteradas ocasiones la MEM de la OSCE. Sólo entre 1 y 7 de diciembre los observadores de la OSCE descubrieron 190 piezas de armamento pesado y vehículos militares prohibidos por los Acuerdos de Minsk fuera de los lugares establecidos para su almacenamiento.

Según el plan de los estrategas de Kíev, este brutal agravamiento de la situación sirve al Presidente de Ucrania, Piotr Poroshenko, de último remedio para detener la caída en picado de su popularidad. Incluso el fracaso de semejante aventura le irá bien. El agravamiento de la situación en Donbás en cualquier caso brindará a Poroshenko un pretexto para prolongar la ley marcial y cancelar las elecciones presidenciales.

 

Derechos Humanos en Ucrania

 

Continúa degradando la situación de los derechos humanos en Ucrania. No paran las represiones contra los que no deseen adherirse a las políticas rusófobas propiciadas por el actual régimen de Kíev.

Recientemente tuvo lugar un nuevo acto de violencia contra los representantes de la comunidad rusa en Ucrania. Los agentes del Comité de Seguridad de Ucrania de la ciudad de Poltava registraron los domicilios del miembro de Consejo Coordinador Mundial de Compatriotas de Rusia y el presidente de la asociación Comunidad Rusa, Serguéi Provatórov, y del presidente de la Diáspora Rusa provincial, Víctor Shestakov. Se les acusa de divulgar los materiales que supuestamente desestabilizaban la situación en Ucrania y amenazaban su integridad territorial. Los agentes de seguridad expropiaron a Serguéi Provatórov, en particular, la medalla Púshkin recibida por él de manos del Presidente de Rusia, Vladimir Putin. Esta es, por lo visto, el arma más peligrosa, desde el punto de vista de los uniformados ucranianos, que contribuye a desestabilizar la situación en Ucrania.

Anteriormente las autoridades arremetieron contra la famosa defensora de derechos humanos ucraniana,  Elena Berezhnaya, habiendo irrumpido los agentes de seguridad en su domicilio.

En vísperas de la denominada reunión de los cismáticos eclesiásticos en Ucrania, continúan represiones contra los sacerdotes de la Iglesia Ortodoxa Canónica de Ucrania. En el contexto de la guerra religiosa atizada por el régimen gobernante se llevaron a cabo los registros en el domicilio del obispo Pável del Monasterio de Cuevas de Kíev. Los sacerdotes de la Iglesia Ortodoxa  son sometidos a humillantes interrogatorios en el Comité de Seguridad de Ucrania. Estas son las normas de un Estado que había anunciado su firme apego a los estándares de la protección de los derechos humanos que anteriormente se veía frustrado por la Federación de Rusia. Ahora, sin ningún impedimento por parte de ésta, se puede realizar sin problema los registros a los cargos eclesiásticos y públicos. Se ve que los nuevos estándares de los derechos humanos en Ucrania han superado con creces a los anteriores.

En contra del derecho a la privacidad e intimidad continúa funcionando el escandaloso sitio Mirotvórets. Kíev se hace sordo ante las exigencias de la comunidad internacional de cerrar el sitio que en la consciencia masiva viene asociado a las «listas de la muerte». Hace poco llegaron a figurar en su base de datos dos diplomáticos rusos en Ucrania, lo cual pone en peligro su seguridad. Exhortamos a las autoridades ucranianas a cumplir estrictamente las disposiciones de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 en la parte relativa a la protección de los trabajadores de las representaciones diplomáticas y consulares.

Me gustaría volver a decir que no simplemente hacemos avisos, sino que tenemos la posibilidad de responder a este tipo de acciones. Y lo haremos sin falta, en caso de no garantizarse la seguridad de las misiones y del personal diplomático rusos. Kiev ha de tener claro que se ha dejado llevar y tendrá que responder por cuanto se está haciendo contra las misiones diplomáticas de Rusia y contra su personal.

En estas circunstancias fue lanzada una nueva provocación, los llamados “folletos informativos” publicados por el Consejo de Seguridad de Ucrania para demostrar la supuesta implicación de Rusia en la desestabilización de la situación en dicho país. Tenemos entendido que se hizo de manera deliberada, no es sino una nueva noticias falsa.

Uno de estos días se supo que en el centro penitenciario № 40 situado en la localidad de Drogobych de la provincia de Lvov había fallecido en circunstancias poco claras el ciudadano ruso Valeri Ivanov. No se descarta el uso de la violencia. La parte rusa ha exigido a la parte ucraniana que sea llevada a cabo una investigación minuciosa e imparcial de la ocurrido. Estaremos pendientes de la marcha de la investigación.

En general el trasfondo político de los acontecimientos que tienen lugar en Ucrania es evidente. Los histerismos antirrusos son artificialmente alimentados por las actuales autoridades del país para hacerse con el voto de los electores nacionalistas, intimidar a la comunidad rusoparlante, forzándola a la clandestinidad y de paso mostrarse activos, pero no se sabe en qué campo exactamente. Quienes no ceden ante estas “medidas de prevención”, como, por ejemplo, el periodista ruso Kyril Vyshinski, son arrojados a la cárcel, mientras que algunos son destruidos físicamente, como ocurrió en caso del famoso escritor ucraniano Oles Buziná y otras personas con opiniones distintas de la oficial.

Dada que bacanal que observamos en Ucrania, parecen especialmente cínicas las recientes declaraciones de las autoridades ucranianas sobre su supuesta “adhesión a los valores europeos de la democracia”. Al mismo tiempo, los países occidentales se hacen de la vista gorda con respecto a dicho ultraje e incluso lo apoyan. Casos de burda violación de los derechos humanos y discriminación lingüística, nacional y religiosa conducen a Ucrania a un punto muy peligroso.

 

Aprobación del Pacto mundial para una migración segura, regular y ordenada

 

En la página web del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia aparece publicada la declaración formulada por Rusia con respecto al Pacto mundial para una migración segura, regular y ordenada. Me gustaría llamar su atención a dicho documento.

La Federación de Rusia apoya la aprobación del Pacto mundial para una migración segura, regular y ordenada.

Dicho documento, fruto de un acuerdo de las partes, abarca numerosos aspectos de la migración internacional, incluida la faceta humanitaria, los problemas del desarrollo, los derechos humanos y la lucha contra el crimen.

Rusia cuenta con que el Pacto mundial pase a ser base de una cooperación internacional integral a largo plazo encaminada, entre otros objetivos, a crear canales de una migración legal así como mecanismos de control eficaz de los procesos migratorios y elaborar herramientas de la lucha contra la migración ilegal, incluida la readmisión, además de la lucha contra los crímenes en la esfera migratoria.

Por supuesto, el documento en cuestión no es jurídicamente vinculante y no supone obligaciones legales ni financieras para los países participantes.

Al mismo tiempo, el Pacto mundial crea una determinada tendencia en el desarrollo de las posturas y visiones actuales con respecto a los procesos migratorios internacionales, buscando elaborar una actitud universal hacia este problema.

Destrucción de armas químicas en Siria

Destrucción de armas químicas en Siria

La industria química civil y militar de la República Árabe de Siria fue una de las más desarrolladas en Oriente Próximo. El arsenal químico sirio tuvo una importancia estratégica para Damasco, en el contexto de su larga confrontación con Israel.

A partir de 2011, EEUU a varios niveles, incluido el presidencial, empezó a amenazar sin cualesquiera fundamentos sólidos con usar la fuerza contra Siria, en caso de que Damasco emplee armas químicas y se cruce una “línea roja” trazada por Washington.

En este período, no se registró algunos casos confirmados de uso de armas químicas por el Gobierno sirio que inspiren confianza. Al mismo tiempo, los casos de empleo de armas químicas por varias fuerzas antigubernamentales, incluidos los grupos terroristas patrocinados por EEUU y sus aliados, se hicieron mucho más frecuentes.

El 19 de marzo de 2013, en el poblado de Han al Asal (en las afueras de Alepo), tras el lanzamiento por los rebeldes de un proyectil de fabricación casera cargado con un agente nervioso – gas sarín – fabricado en condiciones improvisadas, 28 persinas murieron, incluidos 17 efectivos del Ejército sirio, y más de 130 personas resultaron intoxicadas de varia gravedad.

Damasco hizo de inmediato los pasos necesarios para poner en marcha el mecanismo del Secretario General de la ONU para la Investigación del Presunto Empleo de Armas Químicas y Biológicas. Mientras, debido a la postura de EEUU, Francia y Gran Bretaña que demoraron varios meses la discusión de este asunto en el Consejo de Seguridad de la ONU, un grupo de expertos de la ONU encabezado por el profesor sueco Ake Sellstrom llegaron a Siria sólo el 14 de agosto de 2013.

Cuando el grupo de expertos encabezados por Ake Sellstrom estaban en Guta Oriental (en las afueras de Damasco), el 21 de agosto de 2013, los extremistas llevaron a cabo una nueva provocación masiva con elo uso de sarín. El número exacto de los fallecidos y afectados no se ha establecido todavía (según las estimaciones de EEUU, se trata de unas 1.500 personas).

Para prevenir una posible ingerencia externa en el conflicto sirio, el Presidente ruso, Vladímir Putin, promovió la iniciativa sobre una inmediata adhesión de Siria a la Convención para la Prohibición de las Armas Químicas (CPAQ) que preveía el establecimiento del control internacional sobre sus reservas de armas químicas con el fin de destruirlas.

Tras las negociaciones ruso-estadounidenses celebradas el 14 de septiembre de 2013 en Ginebra, se consiguió el respectivo acuerdo marco apoyado por la decisión del Consejo Ejecutivo de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) y la resolución 2118 del Consejo de Seguridad de la ONU. Se aprobó un plan sin precedente por su carácter y dimensiones sobre la evacuación y la destrucción en el extranjero de los componentes principales de armas químicas sirias.

Rusia hizo un aporte importante a la preparación de la operación para evacuar de Siria los precursores de armas químicas. En plazos cortos se suministró a Siria una gran partida de vehículos (más de 130 camiones blindados Ural, Kamaz y vehículos blindados BTR-80), así como otro equipo (cocinas de campaña, tiendas de campaña, etc.) necesario para evacuar seguramente las sustancias químicas; se pagó dos millones de dólares al fondo fiducario de la ONU. Occidente negó hacer los suministros tan necesarios a Siria a través de la Oficina de la ONU de Servicios para Proyectos (United Nations Office for Project Services, UNOPS) bajo pretextos inventados, limitándose con la adquisición en el mercado de segunda mano del Líbano de camiones usados, una mitad de los que no pudo llegar a Siria debido a sus malas condiciones técnicas.

El 27 de diciembre de 2013, en Moscú se celebraron las consultas con la participación de los representantes de China, Siria, Dinamarca, Noruega, EEUU, la OPAQ y la Misión conjunta de la OPAQ y la ONU creada el 16 de octubre de 2013 encabezada por la coordinadora especial y representante del Secretario General de la ONU, holandesa Sigrid Kaag (la Misión dejó de existir el 1 de octubre de 2014).

Se desarrolló un plan para garantizar la seguridad en la fase marítima de la operación para transportar armas químicas, de conformidad con que a bordo del crucero ruso “Pedro el Grande” se creó un centro de coordinación responsable por la interacción de todos los buques que participaban en la operación. Los buques militares ruso y chino (el crucero nuclear “Pedro el Grande” y la fragata “Yancheng”) escoltaron el convoy de buques que transportaban las sustancias químicas hasta su salida de las aguas territoriales de Siria, posterirmente el convoy fue escoltado por la fragata danesa “Ark Futura” y noruega “Taiko”.

La operación internacional de evacuación de Siria de todos los componentes y precursores de las armas químicas finalizó con éxito el 23 de junio de 2014. Se evacuó de Siria, en general, 1.200 toneladas de sustancias tóxicas (100 toneladas de uno de los agentes ménos tóxicos – isopropanol – se destruyeron in situ). La destrucción del arsenal químico sirio se inició el 7 de julio de 2014 a bordo del buque especial estadounidense “Cape Rey” y finalizó el 18 de agosto de 2014. Los productos de reacción generados en el proceso de hidrólisis de sustancias tóxicas se procesaron en plantas de Finlandia y Alemania y sus precursores – en Gran Bretaña y EEUU, incluido tal precursor de sarín como difluoruro de metilfosfonilo (DF). (Es curioso que, al destruir una parte de precursores a bordo del buque “Cape Rey”, los estadounidenses hayan tenido acceso a las recetas y tecnologías de fabricación del sarín sirio. Además, cuando Siria se adhirió a la CPAQ en 2013, Damasco entregó a la OPAQ la información detallada sobre los métodos de fabricación de sarín. Así las cosas, la presencia de DF en el sarín empleado el 4 de abril de 2017 en Kan Sheijun no puede ser prueba unívoca de su uso por las tropas gubernamentales sirias).

Con apoyo de Rusia y otros miembros de la comunidad internacional, Siria en un plazo récord (seis meses) y en la coyuntura complicada de la lucha contra el terrorismo internacional en su territorio logró realizar la operación de evacuación de sus reservas de armas químicas que no tiene precedente en toda la historia de existencia de la OPAQ. La destrucción del arsenal químico, de hecho, se realizó fuera de Siria y finalizó con cierta demora sólo hacia finales de 2015, debido a los problemas técnicos de los socios estadounidenses (en la planta Vеolia se produjo una demora de casi un año).

De ese modo, gracias a buena voluntad y abnegación del Gobierno sirio y la participación enérgica de los Estados miembros de la OPAQ, el arsenal químico sirio se destruyó por completo bajo el control riguroso de la Organización. El Director General de la Secretaría Técnica de la OPAQ, Ahmet Uzumcu, lo confirmó oficialmente el 4 de enero de 2016. Para hoy, se destruyeron 27 plantas de producción de armas químicas, se verificó la destrucción de 25 plantas.

Además, en abril de 2014, bajo presión de los países occidentales, se creó la Misión de la OPAQ para precisar la información inicial entregada por Siria a tenor del Artículo III de la CPAQ (Declaration Assessment Team – DAT). Su tarea fue aclarar la situación con una supuesta información incompleta sobre una parte del arsenal químico sirio. En 2016, Damasco entregó la información adicional sobre los laboratorios en las ciudades de Barza y Jamraya, de conformidad con los Artículos III y VI de la CPAQ.

La Secretaría Técnica de la OPAQ sigue considerando incompletos los datos entregados por Siria, lo que los países occidentales usan como pretexto para acusar a Damasco de “incumplir” la Convención.

En realidad, es habitual introducir enmiendas en la información inicial a tenor de la CPAQ y muchos países partes de la CPAQ lo hacen.

En la 83ª reunión del Consejo Ejecutivo de la OPAQ se aprobó una decisión sin precedente en relación con Siria que sale fuera de lo estipulado en la CPAQ (un acceso libre a las instalaciones militares sirias, etc.). Mientras, dos inspecciones realizadas, a tenor de esta decisión, en los centros de investigación de Barza y Jamraya no revelaron algunas huellas de la actividad no declarada.

En abril de 2014, se creó la Misión de la OPAQ para investigar el presunto uso de armas químicas en Siria (Fact-Finding Mission – FFM).

Últimamente, se observa la tendencia de interpretar en el sentido estricto el mandato de esta Misión que sólo prevé establecer el uso de armas químicas en uno u otro incidente. Los dirigentes de la Misión no consideran obligatorio establecer el modo de su uso, recoger pruebas adicionales que podrían establercer en un futuro a los responsables.

Según una práctica viciosa, los incidentes con el uso de armas químicas en violación de las normas de la OPAQ se investigan a distancia, sin la salida de los expertos al lugar de estos incidentes. No se recogen muestras. Se interrogan “testigos” y “afectados” dudosos. “Se estudia” la información no comprobada proveniente de la oposición siria y de las organizaciones no gubernamentales afiliadas con los extremistas, tales como Cascos Blancos financiados por Gran Bretaña y EEUU.

El Mecanismo Conjunto de Investigación de los casos de uso de armas químicas en Siria (Joint Investigative Mechanism – JIM) lanzado por la OPAQ y la ONU en 2015, a tenor de la resolución 2235 del Consejo de Seguridad de la ONU, actuó guiándose del mismo principio. Su objetivo fue establecer a los responsables de los respectivos delitos, en particular, basándose en los datos de la Misión de la OPAQ (FFM) y presentar sus conclusiones en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Durante su trabajo, el Mecanismo Conjunto de Investigación publicó siete informes. En el último informe (del 26 de octubre de 2017) se declaró que la Fuerza Aérea de Siria fue responsable por el sonado incidente con el supuesto uso de sarín en Jan Sheijun el 4 de abril de 2017 y el Estado Islámico – por el uso de gas mostaza en el poblado de Marat Um Hosh el 16 de septiembre de 2016. Los expertos del Mecanismo Conjunto de Investigación ni siquiera visitaron las localidades del presunto uso de armas químicas atribuyéndolo a la situación en el ámbito de seguridad, mientras que las llamadas pruebas materiales las entregaron a la Misión de la OPAQ (FFM) los grupos de oposición armada. La investigación realizada no pudo ser objetiva ni imparcial en tales circunstancias.

Según la información del Director del Departamento de Protección y Seguridad de la Secretaría de la ONU (UNDSS), a los inspectores de la OPAQ se les garantizó un acceso seguro a Jan Sheijun, por acuerdo con los jefes troperos. Mientras, los representantes de la Misión de la OPAQ (FFM) ni los expertos del Mecanismo Conjunto de Investigación no llegaron al lugar del incidente orquestado.

Los países occidentales rechazaron la propuesta de corregir el mandato del Mecanismo Conjunto de Investigación ampliando su alcance geográfico y capacidades en el ámbito de la lucha antiterrorista. El proyecto de resolución del Consejo de Seguridad de la ONU elaborado por Rusia junto con China y Bolivia que preveía poner el mandato del Mecanismo Conjunto de Investigación de conformidad con la CPAQ fue vetado también. En noviembre de 2017, el Mecanismo Conjunto de Investigación dejó de existir.

En el contexto de conclusiones hechas en los informes del Mecanismo Conjunto de Investigación y las reclamaciones que siguen teniendo los países occidentales en relación con la información inicial entregada por Damasco a tenor de la CPAQ, EEUU y sus aliados llevan a cabo en el Consejo de Seguridad de la ONU y en la OPAQ una campaña agresiva dirigida a imponer decisiones punitivas contra Damasco.

El 23 de enero de 2018, Rusia presentó a la consideración del Consejo de Seguridad de la ONU un borrador de resolución que preveía crear un nuevo organismo de investigación legítimo que sea imparcial y competente, lo que es especialemente importante. Mientras, nuestra iniciativa no les gusta a nuestros colegas del Consejo de Seguridad de la ONU. Los proyectos propuestos por EEUU sólo toman en consideración una pequeña parte de nuestras iniciativas y casi reducen el caso al restablecimiento del Mecanismo Conjunto de Investigación con toda la gama de defectos que tenía.

La amenaza del terrorismo “químico” sigue siendo real y no sólo en Siria sino también en Irak y en la región de Oriente Próximo, en general. Los extremistas usan con cada vez más frecuencia las sustancias tóxicas. Además, ya tienen las capacidades tecnológicas e industriales para sintetizar las verdaderas armas químicas y cuentan con muchos canales de acceso a sus precursores. No es un secreto para nadie que en las filas de los extremistas están exoficiales de Ejércitos de los Estados de Oriente Próximo vinculados con programas de armas químicas de Irak (en los tiempos de Saddam Hussein), de Libia (en los tiempos de Muamar Gadafi), de Siria (antes de su adhesión a la CPAQ). Hasta los representantes de la coalición antiterroristas encabezada por EEUU declararon en reiteradas ocasiones sobre el descubrimiento de “fábricas” clandestinas del Estado Islámico para la fabricación de armas químicas.

Durante los últimos tres años, Rusia propuso en reiteradas ocasiones aprobar una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU o, al menos, una declaración del Presidente del Consejo de Seguridad de la ONU que condenase actos del “terrorismo químico” en Siria e Irak. Desgraciadamente, todas nuestras iniciativas de este tipo siempre encontraron una rígida resistencia por parte de varios Estados occidentales que sólo prefieren acusar sin fundamentos al Gobierno legítimo de Bashar Asad de emplear presuntamente armas químicas. De hecho, los Estados occidentales estimulan con esto a los extremistas que empiezan a sentir su impunidad por el uso de armas químicas.